La municipalidad de Saint-Gilles, ubicada en Chaudière-Appalaches, necesitaba modernizar su sistema de tratamiento de aguas residuales para responder al crecimiento poblacional y al aumento de la carga a tratar. El sistema de lagunas aireadas existente, aunque todavía operativo, ya no era suficiente para cubrir las necesidades futuras.
Con un espacio disponible muy limitado y un equipo técnico reducido, la municipalidad buscaba una solución eficiente, fácil de operar, escalable y compatible con la infraestructura existente, sin necesidad de grandes obras ni de aumentar la carga operativa diaria.
En este contexto, se optó por la tecnología KAMAK. Este sistema flotante, modular y de baja mecanización está diseñado para optimizar el rendimiento de las lagunas aireadas sin añadir infraestructura fuera de las lagunas ni realizar modificaciones mayores en las estructuras existentes.